lunes, 1 de junio de 2009

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¿ Por qué he escogido éste libro ?

He escogido éste libro, primero, porqué me lo han recomendado. No pasa a menudo, que cuando estas leyendo un libro, de alguna manera se apodera de ti y lo único que quieres es continuar leyéndolo.
Eso es exactamente lo que me ha pasado con Marina.
Me enganchó desde la primera página hasta la última.
He oido hablar tantas veces del libro que al final acabé por elegirlo. Además de ser un libro fácil de leer habla.
No me arrepiento de habermelo comprado, te quedas sorprendido con el final, es un libro que, personalmente, me ha encantado.
Una de las escenas más bonitas es cuando se ven por primera vez. Cuando Óscar describe a Marina y no puede dejar de pensar en ella. Y lo más triste el final, por supuesto, cuando describe la muerte de Marina y su enfermedad.
Són dos personas totalmente diferentes que se acaban enamorando locamente el uno del otro.

Poema de Óscar para Marina


Marina te quiero...
Te quiero más de lo que piensas.
Ya no hay más misterios, ya no hay más secretos.
Noto las caricias en el viento.
Noto como tus labios rozan en mi piel.
Leve recuerdo.
Noto, noto que me esquibas.
Evitas mis caricias, me miras con odio.
Yo solo quiero estar contigo.
Yo solo quiero besar tus labios.
Ojalá pudiera donar tu sonrisa a la luna
pero hace tiempo que todo terminó.
Hoy, solo quiero volverte a ver.
Decirte que solo quiero estar junto a ti.
Por todas las palabras, mil caricias y miradas.
Tú me dabas lo que nadie me dio.

Te quiero...

Final Múltiple (II)

Bajé a la orilla y me senté en la arena, dónde dias atrás lancé al viento las cenizas de Marina.Tantos momentos a su lado, nunca, jamás, olvidaré su sonrisa.
Reconozco que hay muchas cosas que no sabia de ella. Tengo claro que no las sabré nunca.
La Barcelona de mi juventud, puedo decir que ya no existe. Desde la muerte de Marina que no levanto cabeza. Después de todo lo vivido...
Lo que más recuerdo de aquel dia fué el último viaje que hice con ella. Germán conducía en silencio hasta la playa como lo habíamos hecho meses atrás. El dia era tan luminoso que quise creer que el mar que ella tanto llegó a querer se vestía de fiesta para recibirla por última vez.
Germán aparcó el coche en un pequeño bosque, unos mentros antes de llegar a la playa y bajámos hasta la playa para esparcir sus cenizas.
Me quedé mirando a Germán, habia perdido a su hija, lo único que tenia.
Giró su cabeza hacia mi y me abrazó, empezó a llorar y los dos caímos al suelo, llorando al lado de las olas del mar, un mar extraño con un oleaje fuerte...

Final múltiple


Vi a Marina estirada en la cama, tenía la cara muy pálida, me asuste.
Después de todo, no la quería perderla, ahora ni nunca.
Me acerqué hasta la cama, me arrodillé y acaricié sus mejillas.
- ÓSCAAAR !
- ¿ Marina ? Pero tú… no estabas…
- Tranquilo hombre, que era todo una broma, estoy bien.
- No me lo puedo creer, y encima me dices que no me enfade y que era una broma.¿ Te parece bonito ?
Venga Óscar, no te enfades…
En ése momento noté como algo en mi interior estallaba.
- Ojalá pudiese odiarte, ojalá fuera tan fácil olvidarte, ojalá que tengas suerte, ojalá no duela tanto no verte y los días me hagan mucho más fuerte. Ojalá que tengas suerte, ojalá no duela tanto no verte.. adiós Marina…
Me alejé de la puerta, no me podía creer que Marina me hubiera echo sufrir tanto, la quería, es cierto pero me hacia sufrir cada día más y mi corazón no lo resistiría.
- Óscar por favor, vuelve, no te vayas, no me dejes… ¡Te quiero!
- ¿Cómo? – me quedé de piedra.
- Que te quiero, que te quiero desde el primer día que te vi, que me he enamorado de ti, de tus ojos, de tu sonrisa, de todo tu ser, no me abandones. Sólo quiero besarte, abrazarte, darte todo lo que tengo.
- Ma..ri..na..
- Lo sé, soy idiota, no sé en que estaba pensando, pero por favor no me dejes Óscar.
Me acerqué a ella, cogí su mano y con la otra acaricié sus mejillas cómo tantas veces había hecho, pero esa vez fue especial.
- Quiero recordar éste momento para siempre, Óscar…
La besé, suavemente, pero la besé. Algo en mi estallaba de alegría, una bomba estallaba dentro de mi. Sonreí. No podía hacer nada más que quererla como la quería.
Entonces entendí esa frase que dice:

No te enamores de quien crees que te quiere, enamórate de quien sabes que lo hace. Enamórate de quien te acaricia mientras te besa, te abraza durante horas, de quien los domingos por la tarde junta los labios contra tus mejillas, y de quien te lleva en brazos cuando llueve.